El ingeniero Manuel Boggio Luna, past decano del #Colegio de Ingenieros de #Tumbes, advirtió que las actuales condiciones del #océano Pacífico podrían favorecer la ocurrencia de un #MegaNiño, por lo que exhortó a las autoridades a ejecutar de manera urgente trabajos de #prevención en el #río Tumbes y su infraestructura.
Según explicó, actualmente se registra un calentamiento del mar en dos zonas clave del océano Pacífico: la región Niño 3.4, ubicada en el Pacífico central, y la región Niño 1+2, frente a las costas de Ecuador y Perú. Esta situación, indicó, mantiene en alerta a la comunidad científica.
«Las proyecciones indican que podría presentarse el Fenómeno El Niño, pero con el cambio climático cualquier cosa puede suceder. Tenemos calientes los dos sectores del océano Pacífico que normalmente están asociados a sequías o a intensas lluvias e inundaciones. Por ahora, la proyección es que podría presentarse un Mega Niño», sostuvo.
Boggio Luna señaló que esta advertencia cobra mayor importancia debido a que el río Tumbes presenta una fuerte sedimentación, lo que reduce considerablemente su capacidad para evacuar grandes volúmenes de agua.
Precisó que estudios batimétricos realizados en los últimos años evidencian un incremento progresivo del sedimento acumulado en el cauce. Mientras que en 2019 se registraba poco más de un metro de sedimento, actualmente existen sectores con más de dos metros de acumulación, e incluso mayores niveles en zonas como el puente Francos.
El especialista recordó que, durante un reciente foro organizado por el Colegio de Ingenieros sobre el Fenómeno El Niño, se formularon recomendaciones técnicas para prevenir posibles desastres; sin embargo, lamentó la ausencia de las principales autoridades convocadas.
Asimismo, informó que ya fue contratada una empresa para ejecutar la rehabilitación del Puente Tumbes, obra que contempla el arenado, pintado, reparación de la infraestructura, reemplazo de acero expuesto y mantenimiento de los rodillos. No obstante, advirtió que el contrato no incluye la limpieza de los estribos del puente, los cuales presentan una importante colmatación por sedimentos y residuos.
El ingeniero explicó que esta situación limita aún más el flujo del río y aumenta el riesgo de inundaciones. Indicó que actualmente, con caudales mucho menores a los registrados durante el Fenómeno El Niño de 1998, ya se producen desbordes en algunos sectores de la ciudad debido a la pérdida de capacidad hidráulica del cauce.
Finalmente, recordó que el puente actual fue diseñado en 1962 para soportar vehículos de hasta 45 toneladas, pero en la actualidad circulan unidades de carga que superan las 100 toneladas, por lo que reiteró la necesidad de construir cuanto antes el nuevo puente contemplado en la vía de evitamiento y destinar la infraestructura existente únicamente al tránsito liviano.

